Las artes son fundamentales para el desarrollo de habilidades del siglo XXI. La participación y la expresión creativa juega un papel importante en el desarrollo educativo por excelencia. La educación artística y las artes en la educación, permiten percibir, comprender y apropiarse del mundo, movilizando diversos conocimientos, medios y habilidades que son aplicables tanto al campo artístico, como a las demás áreas de conocimiento.  En este sentido, la Educación Artística desarrolla el estudio de las artes musicales, escénicas, danzarías, visuales/plásticas y sus artes conexas.  

     Las actividades artísticas ayudan en las experiencias de aprendizaje escolar, motivando el desarrollo mental. Se ejercita la atención, la concentración, la imaginación, las operaciones mentales como la reversibilidad (al considerar varias formas para resolver una situación), la memoria, la observación, la iniciativa, la voluntad y la autoconfianza; ésta última, como un resultado de la constatación por parte del sujeto de todo lo que puede realizar. La escuela ejerce un lugar democratizador en el acercamiento al arte de las generaciones jóvenes y en la comprensión y vínculo de los sujetos sociales con su patrimonio cultural.

     La educación artística y las artes en la educación refuerzan el aprendizaje dinámico. En el  plan de estudios suscita el interés y entusiasmo de los alumnos; un conocimiento de la comunidad, la cultura y el contexto local de los educandos y finalmente, un conjunto de docentes formados y motivados. Las artes visuales, la danza, la música y al teatro con todos sus procesos involucran habilidades y destrezas que se van desarrollando con la práctica: percepción visual y auditiva, creatividad, sensibilidad de cada creación o recreación y la interpretación, tanto de obras de relevancia histórica u otras que tienen relación con contenidos específicos.

        El departamento del Chocó es reconocido por su alta biodiversidad y su patrimonio cultural ancestral afro e indígena representado en  sus  lenguajes orales y corporales, sus paisajes sonoros y sus rituales y celebraciones espirituales y festivas, que dan cuenta de una cosmovisión propia. Todo este acervo cultural es de alta importancia para el mundo; un ejemplo de ello es la inclusión de las fiestas patronales de Quibdó , San Francisco de Asís  o “San Pacho”, en la Lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Esta fiesta recoge diferentes manifestaciones musicales, religiosas, plásticas y  escénicas. Estos elementos que caracterizan al departamento del Chocó, merecen ser leídos  y fortalecidos a la luz de una formación académica que permita investigar, valorar, proyectar y fomentar con la transmisión de saberes a nuevas generaciones, desde una perspectiva glocal.

       La educación artística es un derecho universal. Las personas que participan de la vida artística y cultural incorporan elementos de su propia cultura, reafirman su identidad, estimulan su imaginación, acceden a una educación moral y fortalecen su inteligencia emocional. Así como los individuos desarrollan estas habilidades, los colectivos a su vez se cohesionan, se reconocen en el arte, entienden su historia, fortalezas y dificultades, potencializando los mecanismos de transformación social en procesos de sanación colectiva, perdón y reconciliación. El arte construye puentes, vincula a partir de la escucha, el diálogo y la puesta en escena de lo invisible.

     Javier Abad, define la función de la educación artística en el mundo contemporáneo como una función “básicamente integradora y relacional” que conecta los sustratos de la realidad que compartimos todos, y no solamente como aquello que se entiende como “una manifestación superior del espíritu humano”. Para Abad, el arte no debe ser un privilegio que unos pocos producen y comparten al resto de la sociedad (Abab, 2009: 17). De la misma manera, la UNESCO enfatiza en el potencial creativo que tienen todos los seres humanos y cómo en medio de la educación artística, las personas no solamente aprenden sobre su propia cultura, sino, que se conectan con otros lenguajes expresivos y se sensibilizan frente a ellos.

La educación artística y los escenarios artísticos son un derecho y es un deber del Estado proteger y fomentar la vida cultural y artística de los pueblos (UNESCO,2006). “el arte es una experiencia colaborativa, una construcción colectiva, y así también, se debe entender el proceso de aprendizaje”.

       La Licenciatura en Educación Artística de la Universidad Tecnológica del Chocó, aspira mejorar los niveles de formación y desempeño de los docentes en formación desde los aprendizajes y enseñabilidad de las artes, desde la relación y apropiación de los patrimonios propios y universales, con la apropiación de los saberes de los contextos naturales, sociales y culturales de la región; constituyendo una oportunidad para la formación de educadores artísticos  capaces de crear nuevas dinámicas y transformar  los procesos de formación y con ello, las realidades socioculturales de la región.

centro de documentación e investigaciones de las prácticas sonoras, orales y corporales del Pacífico colombiano